¿Por qué el feminismo es clave en la justicia climática?
El cambio climático afecta de manera desproporcionada a las mujeres debido a desigualdades estructurales preexistentes. Según Naciones Unidas, el 80% de las personas desplazadas por razones climáticas son mujeres, y a menudo se enfrentan a barreras adicionales como la falta de acceso a recursos, educación y representación política.
El feminismo en la justicia climática no solo busca visibilizar esta desigualdad, sino también reconocer a las mujeres como líderes transformadoras en sus comunidades. Desde proyectos locales hasta decisiones globales, ellas desempeñan un papel crucial en la mitigación y adaptación al cambio climático.
“Hold the Line”: Un llamado a la acción desde la COP29
La campaña “Hold the Line”, promovida por la Women & Gender Constituency (WGC) y respaldada por diversas organizaciones internacionales, subraya que cualquier avance en políticas climáticas debe garantizar la equidad de género. Este movimiento aboga por:
- Participación igualitaria: Mujeres y grupos marginados deben estar representados en todos los niveles de negociación climática.
- Financiamiento justo: Recursos financieros que prioricen soluciones lideradas por mujeres y comunidades locales.
- Reformas estructurales: Abordar las raíces de la crisis climática mediante enfoques interseccionales que incluyan género, clase y etnicidad.
Momentos destacados de la COP29:
Durante la cumbre, las delegaciones feministas organizaron talleres y eventos paralelos que incluyeron temas como:
- Transición energética justa: Cómo las energías renovables pueden ser una herramienta para empoderar a las mujeres.
- Derechos reproductivos y cambio climático: Explorando las intersecciones entre salud, derechos y sostenibilidad.
- La voz de las jóvenes activistas: Historias de resiliencia y acción lideradas por mujeres jóvenes en regiones vulnerables.
Además, el movimiento ha generado impacto visual y mediático con mensajes poderosos como “Feminist Hold the Line!” que subrayan la urgencia de actuar.
Conclusión:
“Hold the Line” no es solo un eslogan, es un recordatorio de que la justicia climática debe incluir la justicia de género. Desde Bakú, la COP29 refuerza que las soluciones al cambio climático deben ser inclusivas, equitativas y lideradas por quienes conocen mejor los desafíos: las comunidades locales y las mujeres en primera línea. Mantenernos firmes es solo el comienzo; necesitamos un compromiso global sostenido.